suerte


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En una gélida madrugada, sin poder conciliar el sueño, encontrábame vacío de aspiraciones y harto de esperar la sinuosa suerte decidí ir a su encuentro… Dada mi torpe orientación, me perdí. Maldigo aquel día, pues tropecé con lo que en apariencia parecía un adorable anciano vestido con harapos, no lo […]

Acto IV