La magia de tu sonrisa 1


Porque siempre has sido ella, porque siempre has sido la que escribiera por mí los poemas y las canciones tristes, porque al juntarnos me robaste parte de mi ser y te necesitaba cerca para estar completo. Porque te quise tanto.

Porque una carta de amor bien vale un aleluya mientras estalla la tormenta, porque querer no es un pecado, porque sudar por aquello que te eleva no puede dejar duda alguna.

Porque el valor no vale, si no le damos cuartel, porque la sangre siempre mana de las mismas heridas, porque nunca nos levantamos si no aprendimos a caer.

Porque en este viaje perro no hay principio ni final, porque no se deja ni desdice aquel que sabe caminar.

Porque nunca se me dieron bien las poesías, demasiados matices para una mente tan estrecha, porque todo esto no podría hacerlo sin tomar algo de ti.

Porque todas mis grabaciones tienen su frecuencia en el dial equivocado si me falta esa pequeña cosa, esa fruslería que te intento robar a cada precioso momento.

Porque me quema, porque me inspira, porque me corrompe, porque me destruye día a día. Porque me asusta, porque me teme, porque me eleva, porque me desciende de las alturas. Porque nunca podría escribir esta carta, si no tuviera mi prisa, ni la magia de tu sonrisa.

 


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